Geomallas, alternativa adecuada para reforzar suelos

Geomallas, alternativa adecuada para reforzar suelos

Por: Daniel Robles Vives

La red de carreteras nacionales son pieza fundamental para promover el desarrollo sostenido de las ciudades del país; es por ello que se hace de vital importancia que estas vías se mantengan en óptimas condiciones y adecuado estado de conservación, a fin de permitir una circulación fluida y confortable por dicha vía; asimismo, será necesario garantizar una adecuada conservación del asfalto, puesto que esto permite un aumento significativo de la eficiencia en los transportes y un ahorro considerable, a largo plazo, en el mantenimiento de dicha carretera.

Según algunos especialistas del sector, en el Perú la mayoría de los pavimentos existentes ya cumplieron su periodo de vida o se han deteriorado, esto debido a diversos factores tales como el incremento de tráfico, deficiencias en los procesos constructivos, diseños inadecuados, mala calidad y dosificación de materiales; mala valoración de la subrasante, factores ambientales (nivel freático, inundaciones, lluvias congelamiento y sales), deficiente mantenimiento y falta de conservación. Por otro lado, en los nuevos proyectos de carreteras, muchas veces, se encuentran con suelos de baja capacidad portante, los cuales necesitan de excavaciones muy profundas y volúmenes considerables de suelo de relleno mejorado; es en estos casos donde las geomallas son una solución adecuada puesto que permiten, además de distribuir uniformemente las cargas, reducir grandes masas de excavación de material de suelo malo.

Las geomallas, son materiales geosinté- ticos destinados al refuerzo y conservación de la red de carreteras a nivel nacional; su aplicación en carreteras tiene impactos positivos puesto que gracias a ellos se logra reducir volúmenes de movimiento de tierras, incrementar la vida útil de los pavimentos, reducir el impacto de la emisión de carbono en las actividades de construcción realizadas con esta tecnología; además, que permite lograr un ahorro económico en el mantenimiento de la vía.

Resistencia y distribución de fuerzas

Las aplicaciones más resaltantes para el uso de geomallas son de resistencia, puesto que la posición de las mallas de refuerzo aumentan la estabilidad y ofrecen una mejora frente a la tracción; por otro lado, las geomallas poseen una alta capacidad de drenaje, la cual le brinda la disposición de la cuadrícula que forma dicha malla; la principal ventaja del efecto drenaje es que permite evitar la acumulación de agua y por consiguiente la aceleración del proceso de desgaste por condiciones climatológicas, que causen grietas en la superficie del asfalto.

Asimismo, la colocación de la malla de refuerzo consigue una mayor distribución de las fuerzas que soporta la superficie de rodadura; es así que se logra disminuir el deterioro de la superficie, además de las labores y costos de mantenimiento a largo plazo. El Ing. Romel King Bazán, especialista de Maccaferri, precisa que actualmente las carreteras del país están expuestas a problemas y fallas funcionales y estructurales, generadas por esfuerzos de tensión; lo cual genera que nuestro pavimento se deteriore muy pronto, por lo que el uso de geomallas es de vital importancia.

“Con las geomallas podemos mejorar los esfuerzos de tensión que recibe la vía, mejorando así la vida útil y por ende mejora la seguridad en las vías;, a esto se debería sumar y tener en cuenta el drenaje que también es muy importante”, precisa el especialista de la firma.

Además de ello, el uso de geomallas permite el incremento de la capacidad de carga de la vía; las geomallas de refuerzo son utilizadas en las carreteras, principalmente en 3 aplicaciones: la estabilización de la subrasante, el refuerzo de la base granular y la repavimentación de la carpeta asfáltica en vías pavimentadas; sin embargo, también se utilizan en muros de contención de suelo mecánicamente estabilizado, para contención de taludes. Gabriela Monje Roldán, especialista de Cidelsa, comenta que para garantizar la seguridad de una vía, no solo basta en utilizar adecuadamente las geomallas, sino también integrar un sistema que permita tener óptimos resultados.

“Garantizar la seguridad en las vías va de la mano con un buen proceso constructivo, una buena instalación, el respeto por las normas técnicas de construcción, que se brinde un adecuado y oportuno mantenimiento, que exista una buena señalización y que se trabaje en el control de erosión y el respeto de los recursos naturales. Asimismo, el uso de las geomallas no solo se debe dar como sistema pasivo de control de caída de piedras, sino a nivel de las capas asfálticas, reforzando las ampliaciones de la vías”, precisa.

Por su parte, el Ing. Nelson Gonçalves, ingeniero proyectista de Quinimar, también comenta que el uso de geomallas de refuerzo aumentan la durabilidad de las carreteras, retrasando la aparición de fisuración reflexiva, de antiguos pavimentos asfálticos y también retrasa la aparición de roderas en la vía. “Las geomallas retrasan la aparición de fisuración, originaria de las juntas de las placas de hormigón de antiguos pavimentos rígidos”, agrega.

Características técnicas

Las geomallas poseen una serie de características, dependiendo del mejoramiento que se desea realizar en la carpeta asfáltica; El Ing. Gabriela Monje Roldán especialista de Cidelsa, menciona que cada tipo de geomalla tiene aspectos relevantes como distribución de los esfuerzos (Uniaxiales, Biaxiales y Multiaxiales) si son rígidas (extruídas/soldadas) o flexibles (de filamentos tejidos) y la resistencia a la tensión; factores de seguridad a aplicar según las condiciones de la obra, el tipo de suelo, la aplicación, o su desempeño en el tiempo, entre otras.

Asimismo, El Ing. Romel King Bazán, especialista de Maccaferri, comenta que estos geosintéticos deben cumplir con las especificaciones técnicas y sobre todo con los controles de calidad adecuados. “Es muy importante saber diferenciar a las geomallas por su composición (polipropileno, polietileno, poliéster, etc); por sus características físicas pueden ser geomallas rígidas o flexibles, uniaxial, biaxial y multiaxial”, comenta. Por su parte, el Ing. Nelson Gonçalves, de Quinimar, también agrega que las geomallas deben de tener una buena resistencia mecánica, adaptada a la función de refuerzo de carreteras.

“Se recomiendan geomallas de fibra de vidrio con las siguientes características: alto módulo de elasticidad: ≥ 70.000 MPa; elevada resistencia a la tracción: ≥ 120 kN/m; baja deformación: ≤ 3%; resistencia química a todos los productos utilizados en obras de pavimentación y a altas temperaturas; revestimiento de bitumen oxidado, para maximizar la adhesión entre camadas asfálticas; comportamiento elástico, absorción de tensiones, vibraciones y choques, contrariando la viscoelasticidad de las capas asfálticas; resistencia al corte entre camadas ≥ 12 kN; además de ser reciclables”, precisa el especialista de la firma portuguesa.

Geomallas, ¿Mayor inversión?

La inclusión de las geomallas en un proyecto, no es un costo sino un ahorro en recursos a largo plazo; el Ing. Gabriela Monje Roldán, especialista de Cidelsa, nos comenta que si por ejemplo, hablamos de una vía con graves problemas de capacidad portante, la manera convencional sería retirar el material inadecuado y reemplazarlo por material idóneo (traído de canteras y con la gradación adecuada); es así que grandes volúmenes de suelo removido deberán ser transportado a otra zona.

“Si la geomalla puede reducir estos volúmenes de materiales excavados y de reemplazo, acortando los tiempos de trabajo, no sería un costo sino un ahorro de recursos”, puntualiza; por su parte, El Ing. Nelson Gonçalves, especialista de Quinimar, menciona que el costo de la implementación de geomallas es diminuto y las ventajas en termos de control de fisuración y aumento de la vida útil de la carretera son muy significativas.

Las soluciones más comunes en carreteras son el mejoramiento de la subrasante, cuando las condiciones del suelo son maIng. Romel King Bazán Coordinador comercial de Maccaferri Ing. Nelson Gonçalves ingeniero proyectista de Quinimar CAMINOS 27 las y el material de préstamo es escaso; en estos casos el uso de las geomallas permite reducir el volumen de corte masivo del suelo y utilizar menos material de relleno seleccionado; además, cuando se aplica en vías pavimentadas, las geomallas sirven para reducir espesores de capa y para la rehabilitación de la vía en caso de deterioro como consecuencia de la reflexión de grietas en la carpeta asfáltica.

Algunas alternativas

Maccaferri ofrece al mercado diversas soluciones en geomallas, entre ellas resaltan la MacGrid WG (geomalla uniaxial), una geomalla tejida producida a partir de hilos de poliéster de alta tenacidad los cuales reciben revestimiento en PVC para la protección del núcleo, estas son especialmente indicadas para estabilización de estructuras de contención en suelo reforzado, refuerzo de terraplenes sobre suelos blandos, refuerzo de pavimentos entre otras aplicaciones. MacGrid EGB (geomalla biaxial), una geomalla extruida de polipropileno, indicada para refuerzo y estabilización de suelos. Macgrid®AR (Fibra de Vidrio), una geomalla especialmente desarrollada para el refuerzo de estructuras de pavimentos. El uso de esta geomalla reduce deformaciones diferenciales y proporciona importante incremento en la vida útil del pavimento proyectado.

Por su parte, Cidelsa nos ofrece algunas alternativas tales como geomallas en Polipropileno, Polietileno, Poliester, y Fibra de Vidrio con diferentes tipos de recubrimientos según su empleo, PVC, Copolí- meros y Bitumen, cubriendo todas las necesidades y aplicaciones de éstas, tiene un área de ingeniería donde se desarrolla la propuesta integral más adecuada según la problemática de cada proyecto.

De igual forma, Quinimar, fabrica y comercializa varios tipos de materiales geosintéticos de alta calidad para diferentes aplicaciones: refuerzo y reparación de carreteras, refuerzo y contención de suelos, protección marítima, etc. Asimismo, la gama de productos QuiniRoad destinado al refuerzo de carreteras es aplicado, mejorado y estudiado desde hace más de 20 años con muchísimos buenos resultados; por eso las geomallas de fibra de vidrio con revestimiento de bitumen oxidado del tipo QuiniRoad 120B son la solución ideal para los problemas habituales de las carreteras.

Como vemos, existen una gran variedad de este tipo de geomallas; además, es importante mencionar que nuestro país necesita vías buenas y seguras, que garanticen el desarrollo y la integración del país; hoy en día, la aplicación de las geomallas en refuerzo de vías y repavimentación en el Perú aún es limitada, por ello sería conveniente que se dicten normas que promuevan el empleo de las geomallas en vías de alto tránsito y que presenten problemas de soporte en su estructura de pavimento, así como las vías repavimentadas porque una de la ventajas de las geomallas además del aporte del refuerzo de las capas del pavimento, es que pueden prolongar la vida útil de las vías así como el tiempo de mantenimiento, con el consiguiente ahorro económico y menores interrupciones en las vías, sin embargo, hay que emplearlas donde realmente presenten un buen aporte o donde los recursos de materiales afirmados son escasos o su costo es demasiado elevado por el traslado de grandes distancias

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